Análisis foliar y fertilización en el cultivo del pistacho
Hay que disponer de un mapa de fertilidad del suelo y subsuelo de la finca, para así poder explicarse y entender los análisis de tejidos, que han de ser nuestra guía para determinar el plan anual del abonado y del riego.
Se recomienda un análisis foliar de tejidos al año (últimos de julio) (un mes largo antes de la cosecha) y con hojas procedentes de ramitas sin fruto de la base del árbol.
Niveles nutricionales recomendados para el pistachero
Según los datos de la Universidad de California y nuestra propia experiencia en Torrebesses, los estándares de nutrición, en tejidos de hojas de pistacho, en ramas sin fruto, a primeros de agosto son como sigue:
Nitrógeno. 2,3% a 2,9%.-Carencia <1,9%
Fósforo. 0,12% a 0,17%.Carencia <0,1%
Potasio. 1% a 2%.Carencia <0,9%
Calcio. 1,3% a 4%.Carencia <1%
Sodio. 0,002% a 0,007%.Tóxico >0,25%
Magnesio 0,5% a 1,2%. Carencia <0,25%
Cloro. 0,1% a 0,3%.Toxico >0,4%
Manganeso ppm. 23 a 80.Carencia <20
Boro ppm.30 a 150.Carencia <25.Tóxico >200
Zinc ppm.10 a 18.Carencia <7
Hierro ppm 60 a 200
Cobre ppm 5 a 18.Carencia <4.Tóxico> 20
Carencias nutricionales y corrección mediante fertirrigación
Síntomas de carencia de zinc.
Los datos de estos análisis de los tejidos de las hojas nos indicarán con precisión el estado de salud del árbol en cuanto a nutrientes, siendo las aportaciones del abonado el ajustado a las necesidades del frutal en las condiciones específicas del medio en que vive.
En Torrebesses hemos tenido, y tenemos, carencias de magnesio, boro, zinc e hierro, que corregimos mediante una aplicación foliar y la fertigación.
En terrenos de pH superior a 8 considerar el uso del ácido fosfórico con el riego al objeto de reducir temporalmente por el efecto «tampón».